La configuración urbana de Arequipa ha experimentado una transformación acelerada en los últimos tres años. Históricamente, distritos como Cayma o Yanahuara concentraron el interés de los inversionistas residenciales; sin embargo, el encarecimiento del metro cuadrado en la zona financiera tradicional ha redirigido la mirada del mercado hacia zonas céntricas con conectividad privilegiada.
En este escenario, La Negrita emerge como el punto neurálgico de mayor rendimiento para alquileres universitarios y corporativos. Ubicada a escasos 5 minutos caminando de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) y a menos de 7 minutos del Centro Histórico, esta urbanización combina alta demanda permanente con una oferta residencial moderna históricamente limitada.
1. El motor universitario: Demanda inelástica 10 meses al año La presencia de facultades clave como Medicina, Ingenierías y Biomédicas genera un flujo incesante de estudiantes de pregrado, posgrado y profesionales de la salud procedentes de Cusco, Puno, Moquegua y Tacna. Este perfil de arrendatario busca independencia, seguridad y proximidad peatonal a sus centros de estudio.
Los departamentos de 1 y 2 dormitorios en La Negrita registran tasas de desocupación inferiores al 3% anual, con contratos promedio de 12 a 24 meses y rentabilidades netas (Cap Rate) que oscilan entre el 7.2% y el 8.5% anual en dólares.



