IMPLA solicita la reforma de la ordenanza que regula la protección de la campiña arequipeña
La Gerenta del Instituto Municipal de Planificación y Acción (IMPLA), Patricia Muñoz, manifestó este martes que la normativa vigente para resguardar los terrenos agrícolas de la ciudad no ha logrado detener la disminución de la superficie cultivable desde la publicación del último informe municipal en 2003. Según la autoridad, la ordenanza actual resulta demasiado genérica y no contempla los cambios estructurales que ha experimentado Arequipa en la última década.
Motivaciones detrás del pedido de modificación
- Identificación de una tendencia a la conversión de tierras agrícolas en áreas residenciales y comerciales.
- Falta de criterios claros para delimitar zonas de protección frente a la expansión urbana.
- Necesidad de alinearse con los planes de desarrollo urbano aprobados en los últimos años.
«La ordenanza actual es muy genérica y no ha frenado la pérdida de terrenos agrícolas desde 2003», afirmó Patricia Muñoz durante la rueda de prensa.
Implicancias para el sector inmobiliario
Una reforma que establezca criterios más precisos podría influir en la disponibilidad de suelo para nuevos proyectos habitacionales en la periferia de la ciudad. Los desarrolladores tendrían que ajustar sus planes de expansión, mientras que los compradores de vivienda podrían enfrentar una mayor presión sobre los precios en áreas donde la oferta de terrenos sea limitada.
Por otro lado, la protección reforzada de la campiña podría favorecer a los agricultores locales, garantizando la continuidad de la producción agroalimentaria y evitando la pérdida de espacios verdes que contribuyen a la calidad de vida urbana.
Procedimientos y próximos pasos
El IMPLA ha presentado una propuesta formal ante el Concejo Municipal, la cual será evaluada en la próxima sesión ordinaria. De aprobarse, la nueva normativa deberá pasar por un proceso de consulta pública que incluirá a representantes del sector inmobiliario, organizaciones agrarias y la ciudadanía en general.
En caso de que la reforma sea adoptada, se espera que el marco regulatorio incluya:
- Definición de límites geográficos claros para la zona de protección agrícola.
- Establecimiento de sanciones específicas para la conversión no autorizada de terrenos.
- Procedimientos simplificados para la regularización de proyectos que respeten los criterios de conservación.
Relevancia para el sur del Perú
Si bien la discusión se centra en Arequipa, la dinámica de expansión urbana y la pérdida de tierras agrícolas es una problemática que se repite en otras ciudades del sur del país. La experiencia arequipeña podría servir como referente para que gobiernos locales revisen sus propias normativas de uso del suelo, equilibrando la necesidad de vivienda con la preservación de recursos agrícolas.
Los actores del mercado inmobiliario, desde constructores hasta potenciales compradores, deberán seguir de cerca el proceso legislativo, ya que cualquier modificación normativa impactará directamente en la planificación de nuevos desarrollos y en la valoración de los terrenos existentes.
Fuente: El Buho
